La historia de POP Mart es un relato de resiliencia, reinvención y una visión clara de negocio. Fundada por Wang Ning en 2010, POP Mart nació con un propósito claro: convertirse en el destino predilecto para coleccionistas adultos de personajes de alta calidad, diseños exclusivos de anime y figuras con una herencia cultural y emocional, como Hello Kitty.
Este año, la compañía alcanzó un valor de mercado de $52.6 mil millones de dólares, mostrando un crecimiento sostenido desde su lanzamiento. Actualmente, cuenta con más de 500 tiendas y 2000 máquinas expendedoras que ofrecen una selección de sus productos estrella. Todo esto gracias a una marca sólida y la visión clara de su fundador para dominar este segmento del mercado.
Parte de la estrategia de Wang Ning fue contratar a los mejores ilustradores globales para explorar cómo sus personajes podrían traducirse en productos coleccionables. Así fue como se conectó con Kasing Lung, un reconocido ilustrador de Hong Kong, creador de los famosos Labubus.
Este producto estrella, Labubu, que ahora genera casi $2 mil millones en ingresos, pero no fue un éxito inmediato. Las ilustraciones de los famosos «Monstruos» pasaron por varios intentos de ejecución, desde plástico duro hasta diferentes tamaños. Después de comprender que su público objetivo eran principalmente mujeres, se rediseñó el producto como un accesorio portátil.
Otro formato implementado fue el «blind box», un éxito entre coleccionistas que compran repetidamente hasta obtener el personaje deseado. Además, Wang Ning apostó por una estrategia de escasez, entendiendo que la limitada disponibilidad aumentaría la deseabilidad de sus productos, priorizando el valor a largo plazo sobre los ingresos inmediatos.
Todo explotó cuando Lisa, miembro del grupo Blackpink, publicó una foto en Instagram con un Labubu, desatando una locura por estos productos.
Este caso de éxito merece admiración por demostrar que el primer intento no siempre es el definitivo, pero una visión clara y una buena idea merecen múltiples oportunidades para triunfar.
